En el tema de la bicicleta, los Países Bajos están a la cabeza, tanto en Europa como a nivel mundial. En ese país hay alrededor de 1,3 bicicletas por persona. Según datos de Crow Fietsberaad, existen allí más de 150.000 kilómetros de carriles bici. El fabricante de bicicletas Rose informa que cada habitante recorre en promedio 1.000 kilómetros al año en bicicleta. Sin embargo, cada vez más jóvenes sufren accidentes con una eBike. Ante ello, la provincia de Utrecht quiere actuar de manera activa.
El aumento de accidentes obliga a tomar medidas
Especialmente con su capital provincial, Utrecht suele considerarse un ejemplo destacado en materia de movilidad ciclista. No obstante, también aquí se observa que cada vez más jóvenes son atropellados con una eBike o provocan ellos mismos un accidente, resultando con lesiones graves. En relación con los Países Bajos en su conjunto, este número de casos se ha cuadruplicado en los últimos cuatro años.
Para preparar mejor a los jóvenes en el manejo de una eBike, la provincia de Utrecht (administrativamente comparable a un estado federado en Alemania) coopera con Responsible Young Drivers, abreviado RYD. Detrás de estas tres letras se encuentra una fundación que trabaja por una mayor seguridad en el tráfico. RYD ha desarrollado programas específicos para ello. Con dos de ellos —tanto un simulador como un circuito eBike — colabora desde el verano del 2025 la provincia de Utrecht.

Responsible Young Drivers (RYD) visita, por ejemplo, colegios con su curso de seguridad vial para preparar a los jóvenes para conducir una bicicleta eléctrica.
Los municipios, escuelas, universidades, otras instituciones educativas e incluso festivales pueden solicitar ambas iniciativas de forma gratuita a la provincia. Esta, en coordinación con RYD, se encarga de toda la organización. El objetivo es reducir en el futuro el número de accidentes entre los jóvenes que conducen E-Bikes.
Entrenamiento de seguridad para E-Bikes con métodos modernos y un enfoque adaptado a la edad
Tanto el simulador de eBike como el circuito, tienen la finalidad de hacer que la conducción de una eBike se experimente en condiciones seguras y de mostrar de manera vivencial ciertos riesgos. Los jóvenes forman parte de los grupos que más suelen subestimar la velocidad y la dinámica de la conducción con asistencia eléctrica, sobre todo cuando se suben por primera vez a una eBike. En ocasiones, se sorprenden de lo rápido que puede disminuir su control sobre la situación en un entorno con muchas personas. En un caso grave, esto puede tener consecuencias fatales.
Consecuencias de las que, por ejemplo, un entrenamiento de seguridad en un simulador de eBike pretende proteger. En él, los participantes se sientan sobre una bicicleta que recuerda a un rodillo inteligente. La rueda delantera está completamente ausente. La rueda trasera queda fijada en un dispositivo, se apoya en dos rodillos y está conectada a un pequeño motor. Los ciclistas llevan unas gafas de realidad virtual y se mueven dentro de un programa especial de realidad virtual. En este entorno virtual, los participantes se enfrentan a diferentes retos. Cómo los superan puede ser seguido en directo por todos los demás a través de una pantalla externa.
En la simulación, los jóvenes deben aprender a manejar la mayor velocidad de las eBikes, dominar la aceleración completamente diferente, calcular las distancias de frenado y maniobrar en el tráfico. Posteriormente, el equipo de RYD analiza junto con el grupo lo vivido.

Parte de la tecnología del simulador de bicicletas eléctricas de RYD proviene del fabricante italiano Elite.
Inspirado en el examen de motocicleta
Este tipo de retroalimentación forma parte, de manera habitual, del enfoque de RYD. Lo mismo ocurre con la superación del circuito de eBike. En el circuito puede organizarse una carrera. Con ello se busca ofrecer a los participantes la oportunidad de experimentar la potencia que esconde el motor de una eBike y las velocidades que puede alcanzar. Además, los participantes pueden demostrar su destreza con la eBike.
El hecho de manejar una eBike, que en comparación con una bicicleta convencional es más pesada, les muestra lo mucho más difícil y, en ocasiones, arriesgado que puede resultar controlarla. Los distintos retos del circuito han sido diseñados por RYD tomando como referencia las exigencias de la parte práctica del examen de conducir motocicletas en los Países Bajos.

En una fatbike, especialmente popular en los Países Bajos, el recorrido que forma parte del entrenamiento se convierte en un verdadero reto.
Breve conclusión a la distancia
En la práctica, aún no hemos podido observar ni participar personalmente en un entrenamiento de seguridad vial de este tipo. Con el uso de tecnologías modernas como la realidad virtual y con el enfoque en mantener la menor diferencia de edad posible entre instructores y participantes, los Países Bajos están explorando caminos que en Alemania representan actualmente una excepción absoluta. También la adaptación de los programas tanto para jóvenes de 8.º curso como para estudiantes universitarios es algo en lo que el país vecino nos lleva ventaja.
Antecedentes de Responsible Young Drivers (RYD)
El simulador de E-Bike y el circuito de E-Bike fueron desarrollados por la fundación Responsible Young Drivers Nederland (RYD). Esta existe desde 2006 y está dedicada a la promoción de la seguridad vial. Surgió a partir de la fundación Tanguy Moreau de Melen Responsible Young Drivers, creada en 1989 en Bélgica. Tanguy Moreau de Melen fue un joven conductor que murió en un accidente de tráfico ese mismo año. Posteriormente, familiares y amigos se propusieron como objetivo reducir drásticamente el número de accidentes de tráfico entre jóvenes.
La fundación sigue en su labor de concienciación un enfoque positivo y lúdico. Sus cursos son impartidos deliberadamente por jóvenes, ya que estudios han demostrado que los jóvenes están más motivados a replantearse su comportamiento en el tráfico cuando son sensibilizados sobre temas específicos por personas de su misma edad.
Los equipos de RYD, cuidadosamente formados, entran en contacto con jóvenes en discotecas, eventos, festivales, clubes juveniles, escuelas y universidades. Según sus propias declaraciones, la fundación evalúa sus programas cada dos años. Además, cuenta con la certificación del CROW-Fietsberaad, un centro de conocimiento en políticas ciclistas de las autoridades neerlandesas.
Imágenes: Provincie Utrecht; Responsible Young Drivers (RYD)

